Cualidades del cerdo
Estudios recientes han demostrado que el cerdo, ademas
de ser sabroso y versátil, es un alimento nutritivo, ya que es una
rica fuente en vitaminas y minerales que ayudan al buen funcionamiento
del cuerpo.
Entre sus nutrientes sobresalen el hierro, el magnesio
y el zinc, entre otros. Asi mismo, la carne de cerdo es rica en biotina,
acido pantotenico, riboflavina, piridoxina y particularmente tiamina
de la de otras carnes, y en ella tambien esta presente la vitamina
B12.
El hierro que se obtiene de la carne de cerdo, es el
suficiente que necesitan las mujeres en edad de concebir. El hierro
con proteina (que se halla en la carne) se absorve más facilmente
que el hierro sin proteina (que se halla en los alimentos de origen
vegetal). Por lo tanto, cualquiera que evite la carne sin la orientación
de un profesional de la salud aumenta el riesgo de sufrir una anemia
debida a una insuficiencia de hierro.
El magnesio, tambien presente en la carne de cerdo,
es importante para el funcionamiento normal de muchas enzimas (catalizadores
para los reactores quimicos del cuerpo), glucosa y accion muscular.
Otro nutriente que aporta es el zinc, mineral que ayuda
a mantener una presion arterial normal, ademas de mantener un equilibrio
normal de agua en el cuerpo.
Historia del cerdo en el mundo
La aparición del cerdo se remonta a 40 millones
de años según los fósiles, que indican que una
especie de cerdo salvaje habitaba los bosques y los pantanos de Europa
y Asia. Alrededor del año 4900 A.C. los cerdos fueron domesticados
en China y criados en Europa alrededor del año 1500 A.C. Por
insistencia de la reina Isabel La Católica de España,
Cristóbal Colón se llevó ocho cerdos en su viaje
a Cuba en 1493. Pero fue Hernando Soto el que podría ser considerado “el
padre de la industria porcina americana”. Fue él quien en el
año 1539 desembarcó los primeros 13 cerdos en Tampa
Bay, Florida.
A los nativos americanos les gustó tanto el sabor de la carne de cerdo
que esa fue la causa de los peores ataques a la expedición de Soto. Cuando
Soto murió tres años después, su piara había crecido
hasta los 700 cerdos, sin incluir aquellos que sus tropas habían consumido,
aquellos que escaparon y se convirtieron en cerdos salvajes y aquellos que se
dieron a los nativos americanos para mantener la paz. La industria del cerdo
había empezado. La producción de cerdos se extendió a lo
largo de las nuevas colonias. Hernán Cortez los introdujo en Nuevo México
en 1600 y Sir Walter Raleigh lo hizo en Jamestown en 1607. A raíz de que
algunos cerdos semi salvajes atacaron los campos de grano de los ciudadanos de
Nueva York, se propuso que cada cerdo que tuviera dueño y que fuera más
grande de 14 pulgadas llevara un anillo colgado de la nariz. En la isla de Manhattan
se construyó una larga y sólida pared en el borde norte de la colonia
para controlar el movimiento de las piaras de cerdos. Hoy en día esta área
es conocida como Wall Street. La población de cerdos de Pennsylvania alcanzó los
miles en 1660. A finales del siglo XVII el granjero típico poseía
entre 4 y 5 cerdos, proveyendo cerdo salado y tocino en su mesa, y vendiendo
lo restante como carne de cerdo en barril. La matanza de cerdos en los campos
de maíz de los nativos americanos se convirtió en una práctica
muy popular después de que lo fuera en Pennsylvania. Tras la Guerra Revolucionaria,
los pioneros se dirigieron al oeste y se llevaron a sus cerdos como algo indispensable.
Las canastas de madera eran usualmente llenadas con cerditos y se colgaban de
los ejes de las caravanas que atravesaban las praderas. A medida que iban creciendo
las piaras del oeste, la necesidad de plantas de procesamiento de la carne de
cerdo era evidente. Las plantas de procesamiento florecieron en las grandes ciudades.
La matanza de cerdos con fines comerciales se llevó al cabo por primera
vez en la ciudad de Cincinnati, que posteriormente fue conocida como Porkópolis.
Se procesó más cerdo en dicha ciudad que en el resto del medio
oeste americano.
Fuente: National Pork Board
www.elcerdoesbueno.com